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Aprendizaje: Un pensamiento situado

Domingo, 30 de noviembre de 2008 danielk 4 comentarios

open Aprendizaje: Un pensamiento situadoCon un poco más de perspectiva (y tiempo), es posible pensar algunas cuestiones relativas al formato del que ha sido nuestro proyecto insignia de capacitación durante el año 2008: De campamento hacia la Web 2.0.

La hipótesis (no declarada) del programa fue que el activo (¿la herramienta?) más importante que dispone una persona para internarse en el mundo de la Web 2.0 es un pensamiento situado.

Para desplegar este supuesto apelamos a romper algunos modelos de abordaje al conocimiento, buscando accesos más sesgados, que nos dieran la posibilidad de ocultar el ofrecimiento de contenidos como hecho dramático, como puesta en escena (tratando de eludir aquello de: en este tramo nos proponemos responder a…).

En lugar de eso construimos un espacio atravesado por diversas líneas argumentales:

Lo Escenográfico

La organización visual fue configurada a partir de la metáfora de un campamento, aprovechando la cantidad de significantes que convergen entre una puesta en marcha para un campamento y el inicio de una capacitación acerca de algún campo de conocimiento.

La manera de ocupar el espacio de reunión y presentación de contenidos y propuestas de actividades, estaba remitida permanentemente a la metáfora: todo hablaba de la actividad, todo aludía al hacer con las cosas.

Entendemos el aprendizaje como un proceso relacionado con la incorporación de saberes que ayuden y promuevan la acción, y no solamente razones o explicaciones.

Desde esa perspectiva sostenemos que la tecnología debe servir al hombre para mejorar su relación con el entorno y no convertirlo en un súbdito de ella.

El trayecto inicial, al que llamamos: De campamento en el Valle de la Web 2.0 tuvo el claro objetivo de preparar a los participantes para iniciar un recorrido de capacitación por el mundo de las TICs aplicadas (en este caso con foco en el campo de las Ciencias Sociales), permitiendo nivelar sus conocimientos y abrir una instancia de aproximación al uso de herramientas colaborativas 2.0.

La metáfora empezó a actuarse ya en el punto de encuentro (el acceso al Campus Virtual). Esto nos dio una ubicación temporal para repasar (ellos) y conocer (nosotros) lo que traía cada uno como conocimiento previo y hacer las primeras aproximaciones al grupo, tal como sucede cuando el punto de encuentro es el inicio del viaje hacia un campamento real.

En determinado momento de su desarrollo la actividad fue puesta a prueba por un incidente inesperado: el proveedor de hosting hizo un cambio que desconfiguró todo el campus, lo cual significó que durante tres días el espacio de encuentro no estuviera accesible.

Los propios participantes enriquecieron la metáfora resignificando el incidente como una tormenta que inundó las carpas. Inmediatamente generaron una cadena de mails externa, que permitió la continuidad del contacto.

Lo lúdico

Permanentemente promovimos el juego. Sobre todo en los primeros tramos, una parte del entrenamiento estuvo apuntada a mejorar las habilidades psicomotrices: juegos (que habitualmente menospreciamos) donde más importante que la astucia es poner a tono los reflejos y la capacidad de sincronizar lo que se ve en la pantalla con los movimientos mecánicos. Esta parte del entrenamiento ocupa, habitualmente un espacio de poca jerarquía en los menúes de aprendizaje. Su equivalente analógico sería aprender a manejar el lápiz para obtener una destreza tal que nos permita expresar diferencias entre el trazo de una letra y el de una línea auxiliar, o aprender a cortar derecho con una tijera.
Se trata de un saber hacer, que no solamente nos permite mejorar la eficiencia de lo que hacemos, sino (y sobre todo) ayuda a eliminar mucho del ruido que produce la asincronía entre la comprensión intelectual de una tarea y la baja destreza en el manejo de las herramientas necesarias. Esta problemática está incentivada en la cultura contemporánea, por la diferencia, cada vez más pronunciada, entre la cantidad de aparatos y soluciones tecnológicas que se vuelcan al mercado y nuestra  (poco incentivada) capacidad de metabolización y desarrollo de habilidades instrumentales.

Certezas flotantes

La otra particularidad significativa fue la ausencia (omnipresente) de las certezas. Lugar paradigmático, si se quiere, en el esquema tradicional de la enseñanza. El que enseña, sabe. Esa es la primera certeza que se construye por vía de la identificación.
Este postulado casi cartesiano, fue reemplazado  por otro más diagonalizado que podría explicitarse así: el que enseña, diseña un espacio de aprendizaje.

También esta situación fue expresada en un plano lúdico: los participantes fueron acompañados en todo el trayecto por una serie de personajes de quienes nunca se terminaba de saber si tenían o no una existencia tangible más allá de lo que encarnaban dentro del programa.

Lo virtual estuvo siempre presentado como un aspecto de lo real aunque en ningún momento se abrió esta certeza al debate o la consideración. Simplemente se la presentó como parte  del paisaje que debía ser habitado.

Desde nuestra perspectiva docente, sobre todo en la gestión concreta de la relación con los alumnos, esas presencias sólo-virtuales nos permitieron decir algunas cosas desde lugares diferentes al del docente tradicional.

Conocimiento situado

Como dice Claudia Perlo, se aprende todo el tiempo y –la mayoría de las veces- sin darse cuenta. Cuidamos que esta premisa se mantuviera presente a lo largo del programa, pero nunca en forma explícita. Todas las actividades estuvieron enlazadas entre sí. Los resultados de unas nos servían como inputs para trabajar la siguiente. Nunca quedaron aprendizajes que no concurrieran al tronco central de la propuesta. Con esto reforzábamos la construcción de sentido acerca de la aplicabilidad de lo aprendido: Aquello que no terminara de comprenderse en el momento del lanzamiento de la actividad, se aclararía durante el desarrollo de la misma o cuando debiera ser apelado desde la siguiente propuesta.

Formato

La propuesta organizativa fue de inmersión. Esto significa que las actividades tenían fecha de lanzamiento precisa pero de finalización difusa. Quedaban allí velando el tiempo de cada uno. Nuestra tarea se limitaba a anunciar en el foro de novedades, la apertura de un nuevo tramo. Fueron unas ocho semanas de trabajo intenso y divertido.

Al finalizar la primera etapa  del programa realizamos una encuesta anónima entre los participantes. Les dejamos 9 preguntas, algunas de ellas abiertas y otras del tipo múltiple choice.
El desarrollo de la misma puede leerse en el blog de nuestra consultora.

Fuente de la imagen FlickrCC

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Sobre hablar preguntando

Martes, 26 de agosto de 2008 danielk Sin comentarios

Hay ciertos chispazos, en algunas situaciones, donde se recupera todo el sentido que está a veces disperso y entremezclado con las dificultades propias de la gestión de algo. De pronto se enciende la luz y es posible retomar el registro del camino que venimos transitando. La enseñanza es un ejemplo de eso. Por momentos resulta una tarea agotadora y uno siente que está a punto de desbordarse, hasta que algo o alguien te devuelve algo que muestra el resultado exacto que produce en él lo que estás haciendo.

En el post anterior intercambiamos algunos comentarios con Nora, una de las participantes del Programa De campamento hacia el el Valle de la Web 2.0. Aquel relato no estaría completo sin esta conclusión que nos obsequió Nora como conclusión del foro al que hacíamos referencia:

La idea de hablar preguntando (o escribir preguntando) nos ayuda a pensar  preguntándonos…un pensar mucho más abierto, creativo y propicio para pescar lo que escapa al encuadre tradicional. Estamos tan acostumbrados a definir y a trasmitir ideas dando por sentadas (literalmente) tantas cosas que cambiar el punto de mira, y reemplazar la aseveración por la pregunta, es como abandonar la silla de la comodidad para salir a caminar descubriendo nuevos aspectos del mundo. Gracias, Gabriela y Daniel, por diseñar esta actividad que me ayudó a pescar este pensamiento. Lo único que me costó fue darme cuenta que tenía que responder a los otros… Otra vez, aprender que también es posible intercambiar preguntas y que el encadenamiento  pregunta – respuesta no es la única forma posible de conectarnos.

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Una excursión hacia el Valle de la Web 2.0

Viernes, 22 de agosto de 2008 danielk 5 comentarios


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La tecnología […] ya no es una herramienta que permite zanjar una distancia sino que es el escenario mismo de escenificación de los intercambios significativos.
Fabio Tarasow – Pent de la FLACSO Argentina, nacimiento, desarrollo y perspectivas.Cuadernos de Campo Nº4. Editorial Campo Grupal. Buenos Aires, Agosto de 2008.

En los últimos años, se aprecia con facilidad el crecimiento vertiginoso de los modelos de apropiación de las TICs orientados a la construcción de dispositivos que permitan configurar espacios donde, como dice el coordinador del Proyecto de Educación y Nuevas Tecnologías de FLACSO Argentina, se produzca la escenificación de los intercambios significativos.

Nosotros trabajamos en esa línea. La propuesta que venimos desarrollando desde hace unos años en el Campus NetAbras busca, casi literalmente, la generación de ese espacio.

Este año, invitados por su director y como parte de la movida del décimo aniversario de Campo Grupal, lanzamos un programa de capacitación en dos tramos, orientado hacia el universo de lectores de la publicación.

El mismo está armado sobre un escenario metafórico, y dividido en trayectos que plantean diferentes niveles de dificultad. La propuesta pedagógica no hace foco sobre el manejo de la tecnología de la Web 2.0, sino sobre las posibilidades del pensamiento, configurado con orientación 2.0. Llevado al extremo, sostenemos que hasta es posible incluso prescindir de la tecnología.

La metáfora sirve literalmente para configurar un escenario donde se proponen actuaciones como alternativas de abordaje al conocimiento. Conviven allí las representaciones de los sujetos aprendientes y las de los tutores, con personajes ficcionales que jamás terminan de resolverse como tales ¿Es que no es ésta, acaso, una de las provocaciones más sugerentes de la subjetividad mediada por las tecnologías? Imaginar, jugar, fantasear con que el otro es el que nosotros creemos y no el que de verdad es…

Hace muchos años, Napoleón Hill, decía que la emoción, en el proceso de aprendizaje hace el mismo trabajo que la levadura en el bollo para hacer el pan: con la misma cantidad de materia, consigue que se ocupe más espacio. Nosotros decimos que, adicionalmente tira de los propios intereses del sujeto aprendiente y por esta razón lo empuja a involucrarse, a poner en marcha sus propias motivaciones para movilizarse.

Por otra parte, a la manera de los andamiajes que proponía Vigotsky, para acompañar el pasaje de una zona de desarrollo a otra, la escenificación nos permite intersectar contenidos curriculares de áreas temáticas específicas con saberes de otros campos como los son Desarrollo de Individuos, Liderazgo o Planificación Estratégica, tan necesarios hoy para manejarse en los entornos reales y tan ausentes de las propuestas de capacitación formal.

Desde la teoría decimos:

Las TICs, aplicadas al desarrollo de los individuos, sirven básicamente para expandir las habilidades congnitivas y expresivas. Los entornos colaborativos que ofrece la Web 2.0 permiten reconocer a esos individuos desde su lugar de sujetos culturales.

Estas herramientas plantean nuevos escenarios para el aprendizaje y la gestión de cualquier actividad que involucre el pensamiento, la reflexión, la creatividad, el intercambio entre personas. Se aprende en una red colaborativa porque hay integración, sustentabilidad a mediano plazo, sistematicidad, oportunidades permanentes. Sin embargo, esto no sucederá por el sólo hecho de comprender el funcionamiento de las herramientas tecnológicas.

Desde la producción concreta, vale la pena revisar algunos resultados. Los slides que encabezan este post contienen algunas de las respuestas que los participantes construyeron frente a la requisitoria de que definieran qué es para ellos la Web 2.0. Esta es una actividad que se realiza casi al inicio del trayecto básico.

El siguiente ejemplo está tomado del otro extremo, casi al final del recorrido. Hay que decir que Nora, su autora, entraría en el perfil de lo que los tecnócratas definen como una inmigrante digital (clasificación que personalmente he rechazado siempre). Alguien que no tiene una relación fluida con la tecnología y además empezó su aproximación a la propuesta del programa con miedo (aunque no tuvo reparos en decirlo públicamente).

Sobre la finalización del trayecto, una de las actividades proponía salir a explorar conceptos por la Web y dejarlos formulados como preguntas en un foro.

Postulamos que una de las señales de que el sujeto que aprende, ha empezado a transitar el camino de apropiación de un conocimiento construido, está dada por su capacidad para formular preguntas tópicas que aparecen integradas con saberes previos. En este caso, impregnadas además de un delicioso humor cordobés. Miren si no:


¿Cómo se reproducen las www en el ciberespacio?
¿Las webs contraen enlaces con los blogs y dan a luz los weblogs?
¿Cuando nace un blog toma la meme?
¿Los Blogger son las maternidades donde las websites vienen al mundo?
¿Las blogias son escuelas donde se aprende ciudadanía digital?
¿A quiénes ponen en penitencia los directorios?
¿Los blogcindarios están llenos de vecinos que hacen ruido?
¿Cuántos íconos caben en una barra de herramientas sin que el navegador se caiga y haga flash?
¿Sabías que un buen procesador es requisito indispensable para mantener tu diario en línea?
¿Qué hubiera escrito Cortázar si hubiera vivido en los tiempos de la web? ¿Que cuando una web y un blog – o dos webs o dos blogs – se enamoran, se postean, se linkean, se insertan, se yuxtaponen, se loguean? ¿Hay matriarcado en Internet? ¿Una web es más apreciada que un blog?
¿Los servidores son esclavos y los sofwares, libres? ¿Google es de derecha y Linux de izquierda? ¿Si Evita viviera, sería bloguera?
¿Hay buscadores a motor y buscadores a pilas?
¿Los buscadores persiguen las bitácoras para indexarlas?

Al margen de todo el material que nos dejan estas experiencias para reflexionar sobre lo que hacemos, quiero terminar con la crónica de un accidente que no hace sino reafirmar todo lo dicho en cuanto al efecto que produce en los participantes este tipo de propuesta.

A poco de haber iniciado el trayecto, los administradores nos empezamos a encontrar con que resultaba insuficiente el ancho de banda que teníamos contratado y eso desconfiguraba los accesos al servidor (error 500). Rápidamente pedimos una ampliación y hubo que migrar todo el campus hacia otro servidor. Al hacerlo, se desconfiguró completamente la plataforma y estuvimos tres días y medio con dificultades de acceso hasta que conseguimos restablecer el servicio. ¿Cuál fue la lectura de los participantes de la experiencia, ahora devenidos campamentistas en tránsito hacia la el Valle de la Web 2.0?: Vino una tormenta, se inundaron las carpas, hay que esperar hasta que escampe. Rápidamente ellos solos generaron una cadena externa de correos para no perder el contacto hasta que pasara el temporal.

¿Hace falta agregar mucho más?

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Por-vocaciones

Sábado, 19 de julio de 2008 danielk Sin comentarios

piedras de pinsard 300x225 Por vocaciones

Hace 20 años, estar conectado con la tecnología significaba tener teléfono y fax. Hace diez años: tener Internet y correo electrónico. Hace apenas dos, cada vez que alguien escribía el acrónimo TICs tenía que aclarar lo que significaba. ¿Qué decir de la Web 2.0?… Todavía mucha gente ni siquiera se ha dado cuenta. La tecnología crece y se posiciona en términos de semanas. Demasiado vértigo para la procesadora cultural.

Sin embargo la Web 2.0 puso un matiz diferente: Le apuntó a la palabra y la sacó de su reposada costumbre de significante ¿De dónde vendrá la voz zaguán? Yo puedo explicar de dónde sale Folksonomía, porque la vi nacer. O meme, aunque no comulgo demasiado con ella. Ni hablar de googlear, taggear o trollear, que son actividades divertidísimas. La palabra, ya se sabe, es una rama volcada en el río, y en cuanto uno tira de ella nunca sabe lo que trae consigo. Hace poco leí: (la informática)… está tan rica como la tía buena esa del bar y encima me hace más caso.

Yo, como aquel otro, prefiero el tiempo al oro y la vida al sueño. Prefiero la palabra investida de significado, a la palabra obediente.

La informática aplicada a los desarrollos de la Web se fue volviendo casi exclusivamente palabra. Y eso, no pocas veces, arma con-fusiones como tormentas. Los nuevos ámbitos gramáticos son algoritmos que se escriben como sentencias, reglas y declaraciones. Con esa ayuda se ha terminado por convertir a Internet en una conversación: la Web 2.0. El lenguaje informático se ha vuelto amistoso y sencillo, en un intento por darle la palabra a quien tenga algo para decir. ¿Es que hay algo para decir? ¿Acaso el discurso dominante no nos quiere en el lugar de los idiotas útiles, que solamente piensan como consumidores insaciables y viven para eso? Demasiado vértigo para la procesadora cultural. Demasiada materia conceptual para digerir en una vida tan corta.

Los diez años de Campo Grupal son un buen pretexto para pensar alrededor de estas vocaciones. Se trata de configurar, como decía Ignacio Lewkowicz respecto al ejercicio de pensar en ámbitos donde sobreabunda la información: Pensar [hoy] es configurar todos los pensamientos que pasan por un punto. Ya no es el pensar de autor. Pero para poder pensar así es necesario un cambio de posición mental. Hay que abandonar el paradigma del cliente que paga para que lo atiendan y sustituirlo por el del usuario o el del hacedor.

Salirse de la posición pasiva de cliente que (pagando con dinero o no) espera siempre ser servido por el Gran Otro Dador (así, con mayúsculas, porque no hablo del vecino sino del proveedor, con toda su carga simbólica); requiere de un sujeto más dueño de si mismo, con capacidad y disposición para tomar decisiones un poco más autónomas, para trazarse un camino, unos objetivos, para esbozar una estrategia de abordaje y sostenerse en las dificultades que necesariamente van a aparecer en cuanto abandone el mapa y se interne en el territorio.

¿Será este el nuevo paradigma de la Educación? ¿Será lo que debamos aprender a hacer?

Para la segunda quincena de Julio estará en la calle el cuarto Cuaderno de Campo: Educación con TICs. La idea del proyecto editorial es escuchar a algunos de los actores que han logrado abrirse camino en nuestro país, con emprendimientos que enlazaron ambos términos, para intentar aprender cómo sobrevivieron, cómo esperan crecer, cómo piensan hoy frente a la adversidad.

El proyecto se complementa con un blog, que ya está en línea, donde esperamos continuar la conversación.

Simultáneamente con su aparición comenzaremos la primera edición del programa de capacitación virtual: De campamento en el Valle de la Web 2.0, destinado a profesionales y estudiantes del universo de las Ciencias Sociales.

Estructurado como un relato, el curso gira en torno a la metáfora de una actividad de campamento. Está dividido en dos niveles y su objetivo en el trayecto inicial, es preparar a los alumnos para abordar una experiencia de capacitación por el mundo de las TICs. Nivelados sus conocimientos, se les ofrece una aproximación al uso de herramientas colaborativas de la Web 2.0.

La segunda etapa se propone profundizar el recorrido de capacitación por el mundo de las herramientas colaborativas, haciendo foco en su carácter instrumental, ya que cualquier proceso de apropiación, como ha dicho Edith Litwin, requiere además deconstruir la idea de la inevitabilidad del cambio por el sólo efecto de las tecnologías.

Más información, en el Campus netAbras.

publicado originalmente en el número 10 aniversario de Campo Grupal.

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