Archivo

Entradas Etiquetadas ‘Ignacio Lewkowicz’

Educación, tecnología y sociabilidad

Sábado, 29 de agosto de 2009 danielk 2 comentarios

(escrito con la colaboración de Franco Ingrassia)

Recientemente, un grupo de docentes, a iniciativa de uno de ellos, nos reunimos en un espacio virtual, configurando un grupo de auto aprendizaje. El objeto del llamado era aprender a generar cursos en una plataforma del tipo LMS (Learning Managements Systems), intercambiando lo que cada uno conocía de la operatoria de funcionamiento, con la intención de enriquecer los cursos de todos.
El llamado tuvo una convocatoria explosiva entre docentes con algún nivel de familiaridad en las prácticas tecnológicas. Tanto que el grupo alcanzó la centena de integrantes en poco más de 48 horas y siguió creciendo.
Los episodios (controvertidos, confusos, dudosamente manejados desde la perspectiva informacional) que derivaron en la extensión forzada de las vacaciones de Julio, contribuyeron también al éxito de la reunión.
La simple sumatoria de factores como tecnología disponible y proximidad de hábitos no garantiza el desarrollo de un formato mediado por TICs, que pueda ayudar a masificar las ventajas de la inclusión tecnológica en la educación.
Choque cultural y perplejidad
El modelo a distancia mediado por tecnologías, mostró en aquella oportunidad una de sus mayores fortalezas como sustituto potencial de la continuidad educativa, en una situación donde el aislamiento se consideraba un factor decisivo para  frenar el avance de la pandemia.
Sin embargo, la ausencia de políticas serias por parte del Estado para incluir las mediaciones tecnológicas en la educación presencial, fue determinante para que la pretendida continuidad educativa se convirtiera, en realidad, en un enorme agujero negro, que las autoridades y parte de la comunidad educativa se empeñan en silenciar.
Lo cierto es que durante el lapso de hibernación forzada, las escuelas que no contaban con una práctica previa en el manejo de las TICs (la mayoría) tuvieron enormes dificultades para dar continuidad a sus planes curriculares. Las razones no son de extrema complejidad, sino más bien de sentido común: La mayor parte de los profesores no disponen de cuentas de mail y mucho menos los alumnos; la mayor parte de los profesores no tienen en su registro cultural la alternativa de la educación a distancia mediada por tecnologías; la conexión a Internet, aun habiendo crecido mucho en los últimos años, sigue siendo una posibilidad a la que accede menos del 30% de la población y no existe la costumbre generalizada de trabajar en los ciber, como sucede, por ejemplo en Perú, a partir de la experiencia que la Red Científica Peruana empezó a implementar en 1994 (yachay.com.pe); la implementación de estrategias vehiculizadas a través de los canales oficiales, como sucede actualmente con el fútbol, están limitadas al segmento socioeconómico que puede pagar el cable…
Cientos de ejemplos de intentos fallidos de apelar a la tecnología salvadora parecen configurar un cuadro de tal perplejidad en la sociedad, que cuesta hablar del tema. Lo cierto es que la brecha socio-educativa creció un poco más a causa de la gripe A.
Y la nota de color tampoco faltó: las directivas oficiales indicaban que había que trabajar con los libros que el ex ministro Filmus había repartido con el programa Latinoamérica lee (http://portal.educ.ar/noticias/educacion-y-sociedad/filmus-estamos-empecinados-en.php), pero esos libros nunca habían llegado a las bibliotecas de las escuelas. En mi casa terminamos comprándolo en una feria de usados. Lo cierto es que a ninguno de los estrategas educativos que trajinan los pasillos virtuales del portal Educ.ar, se le ocurrió digitalizarlo y ponerlo en la Web, a disposición de todo aquel que lo necesitara…
No se cambia una metodología operando un control remoto como si se tratara de ver otro canal. La relación con la tecnología instituye prácticas de uso. Esas prácticas definen modos de apropiación y aprendizaje, construyendo una subjetividad específica. Desconocerlo es, cuanto menos, exhibir una ignorancia supina sobre el funcionamiento de la cultura.
Inmersión tecnológica y sociabilidad
El episodio de cómo la pandemia desarticuló la continuidad educativa, porque no pudo empalmar la presencialidad con el formato a distancia tuvo su correlato en el grupo de autoaprendizaje entre profesores tecnológicamente iniciados.
Un razonamiento de sentido común me llevó a plantear: puesto que estamos tratando de aprender a formular cursos en un entorno tecnológico y esto, para la mayor parte de los educadores, representa un obstáculo (cuando no una barrera infranqueable); en condiciones de virtualidad ¿cómo creen ustedes que es la mejor manera de ayudar al sujeto aprendiente a adquirir las habilidades tecnológicas que necesita, simultáneamente con el ofrecimiento de contenidos curriculares?
La pregunta, obviamente desplegada con mayor amplitud, generó un gran silencio y con el pasar de los días solamente dos o tres comentarios… en una comunidad de más de cien profesores acostumbrados a trabajar con la tecnología.
Más aún. En uno de esos comentarios un profesor, de quien no se puede dudar por su honestidad intelectual, su pasión por la enseñanza o su trayectoria en el campo educativo, se preguntaba si esta cuestión no constituía, en un foro convocado para aprender a generar programas de capacitación mediados tecnológicamente, un off-topic, una pregunta fuera de lugar.
- ¿Qué comemos hoy?
- Arroz con palitos
- Es que no sé usar los palitos… (¿Me enseñarás a usar los palitos, deberé comer con la mano o me quedaré sin comer?)
¿Qué es lo que está pasando? ¿Qué tipo de fenómeno expresan estos hiatos de sentido, repetidos en el hacer educativo, pero identificables en muchísimas actividades contemporáneas? ¿Cuáles son las preguntas necesarias para abrir la escena y explorarlos?
El discurso biopolítico del mercado en relación con la tecnología (genere usted modos de vivir y los productos se venderán solos) está ayudando a ensanchar la brecha lingüística, significativa y comunicacional. Está empobreciendo la dieta cognitiva de los que no saben usar los palitos y está acelerando las competencias y capacidades de los que sí saben hacerlo.
Esta presión desmesurada y sin contradiscurso vuelca sus efectos en el campo de aplicación práctica: La mayor parte de las personas que se involucran con los entornos tecnológicos e intentan implementar actividades que requieren de la relación con otros, parecieran entender el vínculo en términos informáticos: estar en red es estar conectado, sólo tener acceso a través de un puerto disponible. Ahí están los rastros de la frustración para testimoniar el equívoco: miles de redes sociales y blogs iniciados y abandonados, sobreviven a la deriva en el océano digital solamente porque no hay demanda sobre el espacio que ocupan.
Configurar la conexión no alcanza para construir el vínculo. Ese camino genera un espacio poco productivo, que la sabiduría popular retrata con la impronta del fracaso: no somos pocos, es que estamos sueltos.
Pensar la sociabilidad contemporánea
Allí donde la construcción de vínculos produce el entrecruzamiento entre su dimensión técnica y su dimensión social, el desarrollo de un pensamiento específico de la sociabilidad contemporánea se vuelve un recurso fundamental.
La articulación entonces de una instancia de formación teórica en torno a las configuraciones actuales del lazo social y un territorio de operación virtual se convierte en un interesante laboratorio de experimentación concreta del modo de composición entre pensamiento social y los dispositivos tecnológicos.
El 1º de septiembre comienza, en el Campus netAbras la preinscripción al Seminario/Taller/Virtual Sociabilidad 2.0, que será dictado por el Mg. Franco Ingrassia.
La propuesta es generar un espacio de socialización y resingularización de un conjunto de conceptos elaborados por distintas vertientes del pensamiento contemporáneo que apuntan a enriquecer la caja de herramientas con la que intentamos configurar lazos, leer situaciones sociales y diseñar intervenciones en, sobre y desde la sociabilidad que nos toca vivir.
El recorrido se propone visitar los siguientes aspectos
01. Bruno Latour y el reensamblaje de lo social.
02. Antonio Negri, Paolo Virno y el concepto de multitud.
03. Zygmunt Bauman y las conexiones en la modernidad líquida.
04. Manuel Castells y el concepto de red.
05. Ignacio Lewkowicz y la dispersión.
06. Hacia una teoría de la autoorganización.
Este seminario fue desarrollado originalmente para ser administrado en forma presencial. La transcripción al formato virtual supone el agregado de condiciones de gestión que lo hagan factible en un entorno donde el vínculo presencial está reemplazado casi totalmente por la palabra escrita y, eventualmente el sonido de la voz. Parte de la indagación temática está orientada a explorar qué construye vínculo entre las personas, en las condiciones actuales de sociabilidad. Resultará interesante descubrir qué tiene la virtualidad para decir en ese aspecto. Desde la perspectiva de la implementación, el entorno virtual se ha dispuesto para contener y propiciar la interacción y la construcción de conversaciones que, en esta temática, resultan particularmente enriquecedoras.
El aprendizaje, por lo tanto, estará direccionado hacia la construcción de conocimiento sobre la temática específica y sobre  esta capa se desplegará otra, a la manera de un meta-aprendizaje que hará eje en el hacer sociabilidad mediada por dispositivos de la llamada Web 2.0.
Adicionalmente, para aquellas personas que no tengan experiencia en la interacción mediada por TICs, se ofrecerá capacitación complementaria y soporte técnico.
Más información: http://centrorecu

rheingold foto 045 c palau de les 6 Educación, tecnología y sociabilidadRecientemente, un grupo de docentes, a iniciativa de uno de ellos, nos reunimos en un espacio virtual, configurando un grupo de auto aprendizaje. El objeto del llamado era aprender a generar cursos en una plataforma del tipo LMS (Learning Managements Systems), intercambiando lo que cada uno conocía de la operatoria de funcionamiento, con la intención de enriquecer los cursos de todos.

El llamado tuvo una convocatoria explosiva entre docentes con algún nivel de familiaridad en las prácticas tecnológicas. Tanto que el grupo alcanzó la centena de integrantes en poco más de 48 horas y siguió creciendo.

Los episodios (controvertidos, confusos, dudosamente manejados desde la perspectiva informacional) que derivaron en la extensión forzada de las vacaciones de Julio, contribuyeron también al éxito de la reunión.

La simple sumatoria de factores como tecnología disponible y proximidad de hábitos no garantiza el desarrollo de un formato mediado por TICs, que pueda ayudar a masificar las ventajas de la inclusión tecnológica en la educación.

Choque cultural y perplejidad

El modelo a distancia mediado por tecnologías, mostró en aquella oportunidad una de sus mayores fortalezas como sustituto potencial de la continuidad educativa, en una situación donde el aislamiento se consideraba un factor decisivo para  frenar el avance de la pandemia.

Sin embargo, la ausencia de políticas serias por parte del Estado para incluir las mediaciones tecnológicas en la educación presencial, fue determinante para que la pretendida continuidad educativa se convirtiera, en realidad, en un enorme agujero negro, que las autoridades y parte de la comunidad educativa se empeñan en silenciar.

Lo cierto es que durante el lapso de hibernación forzada, las escuelas que no contabangran format_ menor con una práctica previa en el manejo de las TICs (la mayoría) tuvieron enormes dificultades para dar continuidad a sus planes curriculares. Las razones no son de extrema complejidad, sino más bien de sentido común: La mayor parte de los profesores no disponen de cuentas de mail y mucho menos los alumnos; la mayor parte de los profesores no tienen en su registro cultural la alternativa de la educación a distancia mediada por tecnologías; la conexión a Internet, aun habiendo crecido mucho en los últimos años, sigue siendo una posibilidad a la que accede menos del 30% de la población y no existe la costumbre generalizada de trabajar en los ciber, como sucede, por ejemplo en Perú, a partir de la experiencia que la Red Científica Peruana empezó a implementar en 1994; la implementación de estrategias vehiculizadas a través de los canales oficiales, como sucede actualmente con el fútbol, están limitadas al segmento socioeconómico que puede pagar el cable…

Cientos de ejemplos de intentos fallidos de apelar a la tecnología salvadora parecen configurar un cuadro de tal perplejidad en la sociedad, que cuesta hablar del tema. Lo cierto es que la brecha socio-educativa creció un poco más a causa de la gripe A.

Y la nota de color tampoco faltó: las directivas oficiales indicaban que había que trabajar con los libros que el ex ministro Filmus había repartido con el programa Latinoamérica lee, pero esos libros nunca habían llegado a las bibliotecas de las escuelas. En mi casa terminamos comprándolo en una feria de usados. Lo cierto es que a ninguno de los estrategas educativos que trajinan los pasillos virtuales del portal Educ.ar, se le ocurrió digitalizarlo y ponerlo en la Web, a disposición de todo aquel que lo necesitara…

No se cambia una metodología operando un control remoto como si se tratara de ver otro canal. La relación con la tecnología instituye prácticas de uso. Esas prácticas definen modos de apropiación y aprendizaje, construyendo una subjetividad específica. Desconocerlo es, cuanto menos, exhibir una ignorancia supina sobre el funcionamiento de la cultura.

Inmersión tecnológica y sociabilidad

El episodio de cómo la pandemia desarticuló la continuidad educativa, porque no pudo empalmar la presencialidad con el formato a distancia tuvo su correlato en el grupo de autoaprendizaje entre profesores tecnológicamente iniciados.

Un razonamiento de sentido común me llevó a plantear: puesto que estamos tratando de aprender a formular cursos en un entorno tecnológico y esto, para la mayor parte de los educadores, representa un obstáculo (cuando no una barrera infranqueable); en condiciones de virtualidad ¿cómo creen ustedes que es la mejor manera de ayudar al sujeto aprendiente a adquirir las habilidades tecnológicas que necesita, simultáneamente con el ofrecimiento de contenidos curriculares?

La pregunta, obviamente desplegada con mayor amplitud, generó un gran silencio y con el pasar de los días solamente dos o tres comentarios… en una comunidad de más de cien profesores acostumbrados a trabajar con la tecnología.

Más aún. En uno de esos comentarios un profesor, de quien no se puede dudar por su honestidad intelectual, su pasión por la enseñanza o su trayectoria en el campo educativo, se preguntaba si esta cuestión no constituía, en un foro convocado para aprender a generar programas de capacitación mediados tecnológicamente, un off-topic, una pregunta fuera de lugar.

- ¿Qué comemos hoy?
- Arroz con palitos
- Es que no sé usar los palitos… (¿Me enseñarás a usar los palitos, deberé comer con la mano o me quedaré sin comer?)

Image 300x150 Educación, tecnología y sociabilidad¿Qué es lo que está pasando? ¿Qué tipo de fenómeno expresan estos hiatos de sentido, repetidos en el hacer educativo, pero identificables en muchísimas actividades contemporáneas? ¿Cuáles son las preguntas necesarias para abrir la escena y explorarlos?

El discurso biopolítico del mercado en relación con la tecnología (genere usted modos de vivir y los productos se venderán solos) está ayudando a ensanchar la brecha lingüística, significativa y comunicacional. Está empobreciendo la dieta cognitiva de los que no saben usar los palitos y está acelerando las competencias y capacidades de los que sí saben hacerlo.

Esta presión desmesurada y sin contradiscurso vuelca sus efectos en el campo de aplicación práctica: La mayor parte de las personas que se involucran con los entornos tecnológicos e intentan implementar actividades que requieren de la relación con otros, parecieran entender el vínculo en términos informáticos: estar en red es estar conectado, sólo tener acceso a través de un puerto disponible. Ahí están los rastros de la frustración para testimoniar el equívoco: miles de redes sociales y blogs iniciados y abandonados, sobreviven a la deriva en el océano digital solamente porque no hay demanda sobre el espacio que ocupan.

Configurar la conexión no alcanza para construir el vínculo. Ese camino genera un espacio poco productivo, que la sabiduría popular retrata con la impronta del fracaso: no somos pocos, es que estamos sueltos.

Pensar la sociabilidad contemporánea

Allí donde la construcción de vínculos produce el entrecruzamiento entre su dimensión técnica y su dimensión social, el desarrollo de un pensamiento específico de la sociabilidad contemporánea se vuelve un recurso fundamental.

La articulación entonces de una instancia de formación teórica en torno a las configuraciones actuales del lazo social y un territorio de operación virtual se convierte en un interesante laboratorio de experimentación concreta del modo de composición entre pensamiento social y los dispositivos tecnológicos.

El 1º de septiembre comienza, en el Campus netAbras la preinscripción al Seminario/Taller/Virtual Sociabilidad 2.0, que será dictado por el Mg. Franco Ingrassia.

La propuesta es generar un espacio de socialización y resingularización de un conjunto de conceptos elaborados por distintas vertientes del pensamiento contemporáneo que apuntan a enriquecer la caja de herramientas con la que intentamos configurar lazos, leer situaciones sociales y diseñar intervenciones en, sobre y desde la sociabilidad que nos toca vivir.

El recorrido se propone visitar los siguientes aspectos

01. Bruno Latour y el reensamblaje de lo social.
02. Antonio Negri, Paolo Virno y el concepto de multitud.
03. Zygmunt Bauman y las conexiones en la modernidad líquida.
04. Manuel Castells y el concepto de red.
05. Ignacio Lewkowicz y la dispersión.
06. Hacia una teoría de la autoorganización.

Este seminario fue desarrollado originalmente para ser administrado en forma presencial. La transcripción al formato virtual supone el agregado de condiciones de gestión que lo hagan factible en un entorno donde el vínculo presencial está reemplazado casi totalmente por la palabra escrita y, eventualmente el sonido de la voz. Parte de la indagación temática está orientada a explorar qué construye vínculo entre las personas, en las condiciones actuales de sociabilidad. Resultará interesante descubrir qué tiene la virtualidad para decir en ese aspecto. Desde la perspectiva de la implementación, el entorno virtual se ha dispuesto para contener y propiciar la interacción y la construcción de conversaciones que, en esta temática, resultan particularmente enriquecedoras.

El aprendizaje, por lo tanto, estará direccionado hacia la construcción de conocimiento sobre la temática específica y sobre  esta capa se desplegará otra, a la manera de un meta-aprendizaje que hará eje en el hacer sociabilidad mediada por dispositivos de la llamada Web 2.0.

Adicionalmente, para aquellas personas que no tengan experiencia en la interacción mediada por TICs, se ofrecerá capacitación complementaria y soporte técnico.

Más información: Centro de Información Campus

Fuente de las imágenes: Blog Los Angeles Time.

Technorati Tags: Antonio Negri, autoorganización, Bruno Latour, dispersión, Ignacio Lewkowicz, Manuel Castells, modernidad líquida, multitud, Paolo Virno, redes, Zygmunt Bauman

Entretanto: con-fusiones o confesiones

Domingo, 23 de noviembre de 2008 danielk Sin comentarios

Crítica Digital, publica hoy una nota dando cuenta de los usos que hacen ciertos grupos (miopes) en la web: Usan el Facebook para promover el odio, piden matar a los villeros.

El escriba, y muchos de los comentarios que deja la gente, parecen expresar su punto de vista desde una posición de mesura y equidad. El diario (como tantos otros medios), sin embargo, no se priva de nombrar a los mafiosos ejecutados en el affaire de la efedrina, como empresarios. ¿Será por aquello de haz lo que yo digo…, o solamente un descuido lexicológico?

En un mundo donde todo fluye, nos enseñó Ignacio Lewkowicz, la palabra instituye. Hay inseguridad en este barrio porque hay villas cercanas, es una afirmación que construye realidad y se escucha muchísimas veces en los medios y contra la que el INADI permanece en estado de sopor. Decir Los empresarios vinculados al negocio de la efedrina, es una buena manera de anticipar indulgencia para los que, bien nombrados, deberían ser etiquetados como inmorales, corruptos, mafiosos, delincuentes, etc., para diferenciarlos de los otros empresarios, de la misma manera que es preciso salvaguardar a la gente que vive en las villas, diferenciándola de los que delinquen y además viven en una villa.

Technorati Tags: discriminación, Ignacio Lewkowicz, INADI, lenguaje, racismo, xenofobia

Un cambio de posición

Domingo, 8 de junio de 2008 danielk 2 comentarios

261846074 be57d8db00 m Un cambio de posición

Federico Heinz, decía recientemente en su blog:

Una de las confusiones más comunes respecto del software libre, es la de considerarlo software gratis. Esta confusión no sólo es dañina para el software libre en sí, que ve reducida su filosofía a la mera filantropía de regalar programas, sino para las personas que se acercan a él con una expectativa errónea: en la mente de muchos, lo único que cambia al pasarse a software libre es que ahora no hace falta pagar. Si bien es cierto que los programas libres más populares suelen ser muy parecidos a los programas privativos con los que compiten en términos de uso, las maneras en las que el usuario se relaciona con el software e influencia su desarrollo son completamente diferentes.

Extendiendo esta mirada, que señala el presidente de la Fundación Vía Libre, hacia otros aspectos de la cultura de apropiación de las TICs, yo diría que también aquí se verifica la confusión. En particular cuando esta apropiación debe hacerse sobre herramientas de la Web 2.0: La oferta de cientos, quizás miles de recursos que pueden utilizarse de diferentes maneras, algunos de ellos solapándose entre si en las prestaciones, aunque haciéndolo por vías o principios diferentes; plantean para el usuario un dilema de calidad distinta al de la mera elección.

No se trata de elegir, sino de configurar. Algo que también decía Ignacio Lewkowicz respecto al ejercicio de pensar en ámbitos donde hay sobreabundancia de información: El pensar es configurar todos los pensamientos que pasan por un punto. Ya no es el pensar de autor. Pero para poder pensar así es necesario un cambio de posición mental. Hay que abandonar, como dice Federico Heinz, el paradigma del cliente que paga para que lo atiendan y sustituirlo por el de usuario o hacedor. Hay que convertirse en un go getter.

¿Se podrá? Yo creo que no es imposible, pero es difícil, que no es para cualquiera la bota e’ potro, como se dice en el campo. Se trata de un cambio cultural profundo que va a contrapelo del discurso dominante de la sociedad de consumo, que tiende a asociar tenencia de objetos-confort-y-enajenación de problemas, y necesita generar hábitos de dependencia en los consumidores, para que no se vayan de ese lugar.

Salirse de la posición pasiva de cliente que (pagando con dinero o no) espera siempre ser servido por el Otro Dador (así, con mayúsculas, porque no hablo del vecino sino del proveedor, con toda su carga simbólica), requiere de un sujeto más dueño de si mismo, con capacidad y disposición para tomar decisiones un poco más autónomas, para trazarse un camino, unos objetivos, para esbozar una estrategia de abordaje y sostenerse en las dificultades que necesariamente van a aparecer en cuanto abandone el mapa y se interne en el territorio.

Me refiero a la dis-posición de aventurarse a pensar configurando o de poder meterse con las herramientas de la Web 2.0 y armar un dispositivo casi de autor, al servicio de unos objetivos previamente delineados. Freud decía que había algunas profesiones que eran imposibles: educar, gobernar y curar. Uno podía saber de antemano que todo lo que se hiciera al respecto no iba a alcanzar para conquistar los objetivos. Siempre haría falta más. Algo de eso me parece que también sucede con este tema. Para apropiarse de las TICs hace falta un cambio de posición como sujetos, frente a las herramientas. Y mucho trabajo en el plano paradigmático. Y no estoy hablando de una posición en la Vida… ¿O sí?

La imagen es de FlickrCC

Technorati Tags: Freud, Ignacio Lewkowicz, paradigmas, profesiones imposibles, TICs y educación, Web 2.0

La Red Humana

Jueves, 1 de mayo de 2008 danielk Sin comentarios

equipo La Red Humana

Conforme las tecnologías facilitan una descomunal generación de datos en todos los órdenes y de todos los niveles imaginables, el enfoque enciclopedista de la educación se muestra cada vez más ineficiente para sostener su discurso: No educa porque no forma, no explica, no ayuda a comprender lo que sucede, no estimula a buscar caminos alternativos frente a la dificultad. Sabe cada vez menos acerca de la libertad, de la igualdad, de la fraternidad y se va despoblando de contenidos casi tanto como las escuelas lo van haciendo de niños.

El anterior es un párrafo de El pozo invertido que escribí en julio del 2003 en el espacio editorial de la red Aprender y Cambiar, y volví a publicar en este blog. Por aquellos tiempos solía usar una definición que separaba las aguas:

Internet es una red de máquinas conectadas, falta construir la red humana que la complete y llene de sentido.

Nada sabía entonces de los blogs ni mucho menos del advenimiento de la Web 2.0 y su orientación hacia las redes sociales. Hoy, a medida que crece el flujo de docentes que se encaminan hacia las diferentes propuestas de capacitación sobre mediación de TICs en la enseñanza, vamos entrando en tema y empezando a resignificar aquella expresión.

El proceso de apropiación a las TICs, según lo vamos observando en los casos que seguimos tiene, hasta ahora, dos etapas claramente definidas. La primera, la del aprendizaje y las primeras aproximaciones luce toda la magia y el encanto de lo nuevo, de la apertura hacia mundos insospechados y el descubrimiento de posibilidades que resultan sorprendentes.

El desarrollo de los servicios on line ha alcanzado un nivel tal que ofrece acceso a las herramientas de un modo lo suficientemente amistoso como para que todos podamos configurarlas. Eso actúa reforzando la sensación de potencia en el usuario: Si yo lo entiendo ¿cómo los demás no lo van a entender? Parece una situación llena de lógica. Ocurre porque se han derribado las primeras barreras, las de la creencia de que la tecnología es para otros. El usuario ha iniciado un cambio de posición y ahora se siente un poco más incluido. Empieza a vérselo invadido por una gran alegría. Su entusiasmo lo llena todo. Se vuelve proactivo, encuentra que no es tan difícil relacionarse virtualmente con gente que no conoce. El panorama de su propia visión se ensancha. Todo es ganancia y las dificultades que tuvo para llegar hasta donde está ahora, pasan a ser cuestiones secundarias. Si uno no hubiese pasado por esa situación, creería con él que hasta resulta impensable que los demás compañeros puedan no compartir este nuevo universo.

Entonces intenta implementar algo. La capacitación que ha venido ofreciendo el sistema educativo a los docentes muestra un importante corrimiento hacia el plano reflexivo. Implementar es otra cosa. La bajada al nivel de la práctica plantea un tipo distinto de desafíos porque demanda adecuaciones puntuales a cada situación. Allí los modelos devienen sujetos reales que no siempre se parecen al relato teórico, y tampoco las definiciones se ajustan siempre con exactitud a lo que sucede. El mapa no es el territorio. Hace falta transcribir, configurar, enlazar. Y cualquiera de estas estrategias requiere creatividad, reflexión y análisis, prácticas que se tornan muy difíciles de gestionar cuando se realizan en soledad.

Con la implementación se abre una etapa que es la contrapartida de la primera: Uno empieza a entender en la propia carne de qué se trata la brecha cultural. Según lo vemos, es una etapa compleja en la que se juega la continuidad.

Pensar -decía Ignacio Lewkowicz- es configurar todos los pensamientos que pasan por un punto. Saber, es consustancial con la carencia. El exceso de saber, convierte a éste en información. La carencia ordena. El exceso desordena.

En la información está todo dicho, todo y lo contrario de todo. No hay nada que agregar: Es preciso configurar (Ignacio Lewkowicz / Pensar sin Estado – La subjetividad en la era de la fluidez).

Ya no se trata de pensar el pensar como una actividad de autor a la que estamos acostumbrados. Pensar se ha transformado en un modo de conversación colectiva. Esta es la base de la web 2.0 y es aquí donde esta práctica hace contacto con el paradigma que explica las redes de personas: La verdadera independencia es la interdependencia. Uno no es solo, sino de cara al otro, con el otro y para el otro. Somos esencialmente sujetos sociales.

Necesitamos comprender que este cambio de etapa demanda una transformación paradigmática profunda. Lo más importante no es aprender a manejar las herramientas tecnológicas (cuestión que efectivamente insume tiempo y esfuerzo), sino entender que no se trata de trabajar más, sino de trabajar distinto. Eso significa que tenemos que configurar nuevas prácticas y luego operar sobre ellas para estabilizarlas, de modo que el cambio pueda profundizarse y expandirse.
No hay recetas universales para hacerlo y los modelos generalistas que conocemos no nos sirven. Cada institución, cada grupo etario, cada segmento social tiene sus especificidades. Cada abordaje es singular. Cada experiencia es única. De aquí la importancia de encontrar mecanismos de aprendizaje y rectificación a partir de la reflexión colectiva.

La herramienta clave es el coaching pero no en el sentido en que ha sido traducido en muchos manuales donde lo presentan como un equivalente al asesoramiento. El asesor aconseja, sugiere, mira puntualmente una situación y recomienda estrategias o soluciones. El coacher escucha, acompaña, inspira, busca sacar afuera todo el potencial de una persona ofreciendo formación y enseñanza personalizadas. Esto habla de la existencia de un proceso y de una perspectiva de involucramiento. Si con alguna figura es comparable, lo es con la del mentor, con la del que construye los andamiajes que sostienen, a la manera de Vigotsky, el paso hacia las zonas de desarrollo próximo.

En estos días hemos abierto un espacio en una red social destinado a pensar con los docentes que el año pasado nos acompañaron en el Paseo por el parque de las TICs, cómo hacemos para ayudarlos a transitar por la etapa de implementación.

La imagen es de Flickr

Technorati Tags: coaching, Ignacio Lewkowicz, mentoring, paradigmas

Siemens: Pedagogía con tecnología

Sábado, 19 de abril de 2008 danielk 2 comentarios

escritor Siemens: Pedagogía con tecnología

En la columna de Fabio Tarasow, co-coordinador del PENT FLACSO comienza a esbozarse un tema interesante. Fabio se hace eco de un reciente post de George Siemens titulando con un versus entre pedagogía y tecnología.

Aparentemente, el académico canadiense plantea la duda acerca de si el punto de inserción en la educación ha de ser la pedagogía o la tecnología y eso supone una descalificación en masa de los pedagogos. No lo dice así exactamente, sino en un tono más provocativo. Probablemente Fabio también se suma a la provocación para fogonear un tema que resulta de abordaje complejo.

Espero que el debate propuesto se vuelva productivo porque su desarrollo implica discutir acerca de cómo vemos lo que hacemos cada uno de nosotros en materia educativa. Por esa razón quiero dejar también aquí mi pequeña contribución en aquel foro y, eventualmente, abrir otra línea de debate también en este espacio.

Para empezar, yo no me apuraría a rechazar sin conceder (dando vuelta una expresión que toma Fabio). Quiero decir: de lo único que me cuidaría es de cualquier atisbo de contestación corporativa (no se me escapa que estas expresiones van a caer gruesas a más de cuatro). El tema es lo suficientemente complejo y controvertido como para que una respuesta visceral (¿vestida de racional?) nos deje afuera de la posibilidad de aprender algo que no habíamos pensado.

Siemens no dice solamente que la pedagogía no puede ser el punto de partida para pensar la inclusión de la tecnología. Dice también: Context is. El contexto lo es. Y el contexto es una instancia anterior a la pedagogía y a la tecnología.

Aquí no hay solamente disyunciones polisémicas en los términos. Ni la pedagogía ni la tecnología son otra cosa que simples etiquetas si no están situadas. Es decir, si no incluyen una referencia que les dé articulación al contexto.

Lo que estamos aprendiendo, a partir de las nuevas prácticas que han empezado a desplegarse gracias al uso de TICs en la transmisión de conocimientos y en la experiencia de aprendizaje, es que lo anterior está desgarrado. Roto. Lo que teníamos como corpus metodológico, organizativo y curricular, está colapsado hace mucho tiempo. Quizás lo más importante que estén haciendo las TICs aplicadas a la educación sea desnudar esta realidad.

Muchos de nuestros pibes reales se apropian de los celulares, como hace algunos años lo hacían con las zapatillas de marca, como íconos de inclusión social. Eso les permite sostenerse creyendo que forman parte de un mundo que en lo económico y social los ningunea desde hace mucho tiempo. El valor simbólico que también portan las TICs es un aspecto que no puede ser desconocido en un debate de este tipo. Y es puro contexto. Me pregunto ¿podríamos hablar aquí de apropiación de la tecnología o deberíamos decir que la apropiación se produce sobre un objeto tecnológico investido de valor simbólico? ¿Dónde está el límite? ¿Cómo responder esta cuestión en abstracto sin mirar detalladamente el contexto específico? Finalmente, como pedagogos ¿qué deberíamos hacer en esta situación?¿Negarla simplemente porque el objeto tecnológico ancló primero en el interés del pibe?

Me parece que el desafío para nosotros es también empezar a pensar en términos de oportunidades, no solamente para el aprendizaje, sino hacia la enseñanza. Este camino nos aleja de los moldes (modelos) para pensar diferentes abordajes, haciendo más foco en la situación y no tanto en lo que dice la regla. Acaso haya llegado la hora en que nos toque innovar a nosotros. Lo que creo, con profunda convicción, es que necesitamos, como decía Ignacio Lewkowicz, pensar cada cosa, en cada situación concreta. Los modelos generalistas que teníamos para pensar las cosas, ya no nos están sirviendo.

La imagen es de Flickrcc

Technorati Tags: distancia simbólica, Ignacio Lewkowicz, modelos, paradigmas

¿Quién piensa?

Miércoles, 2 de abril de 2008 danielk 1 comentario

Ignacio Lewkowicz
El próximo viernes 4, deberé defender en un coloquio mi proyecto final Educación 2.0, construyendo redes colaborativas de aprendizaje, última fase de la Diplomatura Superior en Educación y Nuevas Tecnologías de FLACSO, en colaboración con los colegas Juan Carlos Lucas y Gabriela Tejada. Será además el cuarto aniversario del accidente en el que perdieron la vida Ignacio Lewkowicz y su esposa Cristina Corea. Esta fecha parece empeñarse en coincidir con actividades que me resultan muy caras y llevan consigo rastros de las enseñanzas de Lewkowicz. Hace dos años, un 4 de abril estaba presentando el Proyecto CICE en el II Córdoba Learning.

Las citas siguientes corresponden a dos momentos de una clase dictada en un taller el 25 de agosto de 2003. Agradezco a Alicia Le Fur por haberlas compartido conmigo.

Del sólido al fluido -las condiciones de nuestra experiencia cambiaron radicalmente- la solidez ponía como condición que hay consistencia, sentido o ligadura, mientras que la condición inicial en la experiencia de la fluidez es que hay dispersión – la subjetividad se constituye ya no frente a una solidez sino en medio de una dispersión.

¿Quién piensa? -en el pasaje de la solidez a la fluidez cambia la persona del pensamiento- el modo estatal de producción de subjetividad estaba fundamentalmente orientado a la producción de individuos; el yo individual estructuralmente vinculado en una sociedad es una suposición moderna -pero en la dispersión, si no se producen asociaciones entonces no existe más que la dispersión- ¿desde dónde se formula entonces la pregunta por la existencia? -la pregunta fundamental de la ontología pregunta por qué hay ente; pero aquí estaría puesta en duda: no estamos en condiciones de asegurar que hay ente -la dispersión es la desvinculación y por lo tanto la inexistencia; así es que el trabajo de vinculación es lo que produce existencia- en la fluidez se existe por interacción con otros; la existencia depende de un vínculo, de un vínculo actual, activo -en el fluir es necesario ofrecer una superficie para leer lo que pasa: sólo en interacción con otro se puede ofrecer una superficie capaz de configurar lo que pasa y hacer que haya algo- hay experiencia sólo a partir de que algo se configura: uno hace trama con otros, entonces sí podrá pensar la existencia.

¿Cómo no pensar a la luz de estas ideas los grandes temas que nos desafían hoy: desde el conflicto campo-gobierno hasta los procesos de construcción de subjetividad que vamos experimentando en la Web?

Related Posts with Thumbnails

Technorati Tags: Cristina Corea, Ignacio Lewkowicz, Soberanía