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entretanto: Cómo se transfiere la riqueza

Martes, 27 de enero de 2009 danielk Sin comentarios

Escenario: Crisis (real o ficticia, poco importa)

Escenografía: los mass media se ocupan de hacer que la temperatura suba: Titulares, opinólogos, economistas, gurúes, encuestas maniqueas, charlatanes de feria y cualquier otro recurso a la mano sirve para formar opinión. (Opinión: sentimiento que se forma acerca de hechos observados superficialmente, proliferan en particular en mentes débiles y se oponen a la ciencia, que conoce las veraderas razones de los fenómenos. Jacques Rancière en El maestro ignorante).

Acto 1: Una gran empresa automotriz amenaza con dejar en la calle a cientos de empleados a causa de la crisis.

Acto 2: Marcelo Longobardi dice, por sus programas de radio y de TV: Es una locura pedirle a las empresas que trabajen para perder dinero ¿usted lo haría?¿pagaría para trabajar?… No, claro. Semejante formulación además de un absurdo es contraria al sentido de la economía: La riqueza proviene del trabajo.

Acto 3: Sucesivas reflexiones de este tipo tensan el clima social. Todo el mundo toma precauciones, nadie gasta más nada. La crisis empieza a mostrar su cara más real. Todo se paraliza. Nadie habla más de otra cosa que no sea de prepararse para pasar el invierno (memorable metáfora acuñada por el inolvidable Alvaro Alsogaray hace tanto tiempo que ya ni me acuerdo).

Acto 4: la clase política hace sus cuentas. Estamos a pocos pasos de una elección (siempre lo estamos, desde hace 25 años se vota cada dos años).

Acto 5: el Gobernador de Salta da el puntapié inicial. Exime de impuestos a quienes se sumen al plan oficial de los autos: Usted compre que la provincia no le cobra algunos sellos y le rebaja la patente durante cinco años.

Acto 6: Al finalizar el período fiscal, pasadas las elecciones,  el gobernador dirá que por culpa de la crisis, ha bajado la recaudación. Que las cuentas no le cierran y no puede pagar los sueldos de los maestros, del personal de los hospitales, de la policía… (pero, ha hecho todo un gesto para abonar su estrategia electoral). Pedirá auxilio al  Tesoro Nacional. Tironeará un rato con los funcionarios nacionales y acabarán mandándole el dinero que le falta.

Apunte tras bambalinas: Ese dinero que le mandarán, saldrá del Tesoro Nacional. Allí entró gracias a los impuestos que pagamos usted y yo, que no nos compramos ningún auto, y también el señor que sí lo compró y se benefició con la ventajosa medida del gobierno de turno.

Colofón: Marcelo Longobardi tiene razón y él sabe, tanto como las empresas (a las que les interesa el país), que ninguna de ellas puede trabajar para perder plata. Para eso están los giles, o sea: nosotros.

PD1: ¡Cuánto te extraño Tato Bores!

PD2: allá también!

Technorati Tags: Ciudadanía, discurso, Jacques Rancière, paradigmas, Soberanía, Tato Bores

Ecos del Rosario Blog Day [3]

Domingo, 23 de noviembre de 2008 danielk 1 comentario

Algunas cosas que me quedaron resonando.

rbd 300x115 Ecos del Rosario Blog Day [3]

Anque creo que fue Fernando Flores, en la década del 80, el primero que habló de pensar la educación como una conversación, sin dudas el legendario Tren de las claves, en 1999, terminó instituyendo el principio del cambio cultural más importante de los últimos tiempos. La primera  tesis dice: Los mercados son conversaciones. La segunda: Los mercados son seres humanos, no sectores demográficos. Esta transformación (no casualmente) se generó en el mundo empresario, no es el producto de un cambio en el pensamiento académico. Se la debemos al pensamiento situado en el mercado.

La mesa dedicada a exponer sobre el impacto del fenómeno 2.0 en la Alta Dirección Empresaria, mostró que este sector (al menos en nuestro país) parece ser el que mejor comprende qué es esto de la conversación mediada por herramientas colaborativas. Juan Carlos Lucas, empujando los límites (como de costumbre) más allá de lo esperable, propuso que, en cuestión de cambios de prácticas y de valores, es preciso huir de la hipocresía (sic). Notable. Tan naturalizadas tenemos nuestras prácticas de doble discurso, que la propuesta de huir de la hipocresía, cargada de lógica y sentido común, suena a reivindicación ( Juan: estaría bueno que publicaras tu presentación!).

Sebastián Paschmann, “gerente de cosas” de Officenet nos regaló un relato pormenorizado acerca de la experiencia de conversar intrainstitucionalmente a través de estas herramientas. Guillermo Paz y Mariano Amartino aportaron lo suyo a la construcción de una mirada culturalmente diferente respecto a qué significa conversar, quién es el otro, cuál es el beneficio de interactuar.

Alguien del público preguntó sobre el riesgo de que te copien una idea en cuanto la expongas a la mirada de los demás. La respuesta (construida colectivamente) de los integrantes de la mesa, explica mejor que mi relato el nivel de comprensión del fenómeno que tiene este sector: Una idea es solamente una parte pequeña de un emprendimiento. Adentro de una empresa hay mucho menos talento que afuera. Si queremos mejorar la idea, hay que salir a buscar realimentaciones afuera.

Technorati Tags: cambio cultural, conversación, paradigmas, rbd08

Entre la leyenda y las prácticas

Miércoles, 5 de noviembre de 2008 danielk 3 comentarios

(o entre una cafetera y la otra)
cafetera Entre la leyenda y las prácticas
Esta fue, sin dudas, la cafetera más famosa del mundo. Desde 1993, más de dos millones de personas pudieron ver, muchísimas veces al día, cómo se llenaba lentamente. La cafetera del Centro de Datos de la Universidad de Cambridge no tenía nada de especial, excepto el hecho de que la cámara que mostraba constantemente su imagen fue la primera webcam en la historia de Internet.

Fueron ocho años de servicio, antes de que fuera desconectada en 2001. Su historia quedará entre las curiosades (miles) que colorearon los primeros tramos del desarrollo de la Gran Red. Hartos de tener que bajar las escaleras para tomar café y encontrarse con que, en muchos casos la cafetera estaba vacía, a alguien del Centro de Datos se le ocurrió conectar una pequeña cámara de video a una computadora ubicada en la planta superior, con el fin de saber, antes de emprenderlo, si el viaje merecía la pena. Hasta que, dicen, alguien les avisó desde otro pabellón, que el café estaba listo.

La imagen se actualizaba al principio sólo tres veces por minuto, recuerda Quentin Stafford-Fraser, el científico que instaló la cámara original, pero era bastante, porque la cafetera se llenaba muy lentamente. Además, era en blanco y negro. Por razones obvias, también era suficiente.

En 1993, la cámara fue oficialmente conectada a Internet, convirtiéndose así en la primera webcam de la historia. Instantáneamente alcanzó un status de culto, gracias a los numerosos links que apuntaban a ella.

Eran otros tiempos, en los que la World Wide Web entera podía abarcarse en un puñado de enlaces, sin embargo marcó una impronta en la cultura de la visualidad que nos sobrevendría.

collide 300x225 Entre la leyenda y las prácticas

Esta otra cafetera no es famosa. Sin embargo, la imagen que la muestra, es la encarnación paradigmática y actual de aquella cultura que anticipaba, apenas siete años antes, la cafetera de Cambridge, mostrándose al mundo por una cámara.

Entre una y otra podría pensarse que han pasado solamente siete años o que han pasado estos siete años, únicos e irrepetibles si se los piensa contextuados en el explosivo proceso de expansión de procedimientos y prácticas relacionados con el uso de Internet.

Esta foto es el resultado de la siguiente experiencia: Un grupo de bloggers nos encontrábamos trabajando, un domingo a la tarde, en una locación que la mayoría desconocía. Nos había sido facilitada por disponer de terminales y conectividad, para realizar una actividad en la web que debía sincronizarse con otros nodos remotos. Alguien sugirió que se podía preparar mate. Predispuesto, uno de los asistentes (20 años) preguntó por la ubicación de la cocina y se dispuso a poner agua para calentar. Rápidamente regresó exhibiendo la foto y preguntando cuál de los recipientes podía usar para hacerlo.

Alguna vez escribí que la flecha del desarrollo tecnológico sugiere que el celular se asemeja cada vez más a la mano que puede empuñar el martillo. Hace unos días apenas, presencié una escena similar en un comercio. Una muchacha preguntaba por un repuesto al vendedor y, para ilustrarlo, le mostraba la foto que había tomado del mismo, con el celular.

Entre aquella casi incidental escena del que descubre una cáma remota apuntada a una cafetera (y prácticamente descubre la webcam), hasta este presente donde la imagen capturada por una cámara incorporada en un celular, reemplaza la práctica de manipulación de objetos por la de maipulación de las imágenes de los objetos; hay una indiscutible metabolización social de la tecnología. Hemos generado cultura de uso tecnológico, nuevas prácticas. Lo que nos queda para pensar es ¿cuánto ganamos y cuánto perdimos en este paso? ¿Cuánto de la elocuencia incontrastable de una imagen puesta al servicio de una descripción coloquial, erosionará el lenguaje hablado, obturando los recursos de la imaginación y las habilidades narrativas? ¿Cuánto de la práctica de construcción discursiva cederá su (ya recortado espacio) a la simple elección de una oferta de reemplazo escogida en un catálogo (cada vez más abundante) de artilugios tecnológicos? El dedo que señala versus el esfuerzo de construcción discursiva. Todo presentado como parte de los beneficios que nos acerca la tecnología.  ¿No es este acaso uno de los aspectos más cuestionables de nuestra relación con la artificialidad?.

Fotos: navegante.com y Collide

Technorati Tags: artificialidad, artilugio tecnológico, cafetera, Cambridge, discurso, imagen, paradigmas

Un cambio de posición

Domingo, 8 de junio de 2008 danielk 2 comentarios

261846074 be57d8db00 m Un cambio de posición

Federico Heinz, decía recientemente en su blog:

Una de las confusiones más comunes respecto del software libre, es la de considerarlo software gratis. Esta confusión no sólo es dañina para el software libre en sí, que ve reducida su filosofía a la mera filantropía de regalar programas, sino para las personas que se acercan a él con una expectativa errónea: en la mente de muchos, lo único que cambia al pasarse a software libre es que ahora no hace falta pagar. Si bien es cierto que los programas libres más populares suelen ser muy parecidos a los programas privativos con los que compiten en términos de uso, las maneras en las que el usuario se relaciona con el software e influencia su desarrollo son completamente diferentes.

Extendiendo esta mirada, que señala el presidente de la Fundación Vía Libre, hacia otros aspectos de la cultura de apropiación de las TICs, yo diría que también aquí se verifica la confusión. En particular cuando esta apropiación debe hacerse sobre herramientas de la Web 2.0: La oferta de cientos, quizás miles de recursos que pueden utilizarse de diferentes maneras, algunos de ellos solapándose entre si en las prestaciones, aunque haciéndolo por vías o principios diferentes; plantean para el usuario un dilema de calidad distinta al de la mera elección.

No se trata de elegir, sino de configurar. Algo que también decía Ignacio Lewkowicz respecto al ejercicio de pensar en ámbitos donde hay sobreabundancia de información: El pensar es configurar todos los pensamientos que pasan por un punto. Ya no es el pensar de autor. Pero para poder pensar así es necesario un cambio de posición mental. Hay que abandonar, como dice Federico Heinz, el paradigma del cliente que paga para que lo atiendan y sustituirlo por el de usuario o hacedor. Hay que convertirse en un go getter.

¿Se podrá? Yo creo que no es imposible, pero es difícil, que no es para cualquiera la bota e’ potro, como se dice en el campo. Se trata de un cambio cultural profundo que va a contrapelo del discurso dominante de la sociedad de consumo, que tiende a asociar tenencia de objetos-confort-y-enajenación de problemas, y necesita generar hábitos de dependencia en los consumidores, para que no se vayan de ese lugar.

Salirse de la posición pasiva de cliente que (pagando con dinero o no) espera siempre ser servido por el Otro Dador (así, con mayúsculas, porque no hablo del vecino sino del proveedor, con toda su carga simbólica), requiere de un sujeto más dueño de si mismo, con capacidad y disposición para tomar decisiones un poco más autónomas, para trazarse un camino, unos objetivos, para esbozar una estrategia de abordaje y sostenerse en las dificultades que necesariamente van a aparecer en cuanto abandone el mapa y se interne en el territorio.

Me refiero a la dis-posición de aventurarse a pensar configurando o de poder meterse con las herramientas de la Web 2.0 y armar un dispositivo casi de autor, al servicio de unos objetivos previamente delineados. Freud decía que había algunas profesiones que eran imposibles: educar, gobernar y curar. Uno podía saber de antemano que todo lo que se hiciera al respecto no iba a alcanzar para conquistar los objetivos. Siempre haría falta más. Algo de eso me parece que también sucede con este tema. Para apropiarse de las TICs hace falta un cambio de posición como sujetos, frente a las herramientas. Y mucho trabajo en el plano paradigmático. Y no estoy hablando de una posición en la Vida… ¿O sí?

La imagen es de FlickrCC

Technorati Tags: Freud, Ignacio Lewkowicz, paradigmas, profesiones imposibles, TICs y educación, Web 2.0

Discurso y Tecnología

Sábado, 17 de mayo de 2008 danielk Sin comentarios

Este trabajo de Jerome Murat representa una excelente metáfora de lo que para mí debe ser la mediación de la tecnología en la educación y en cualquiera de los órdenes. Para decirlo sin ambages, el mensaje, lo que se cuenta, siempre es subordinante (cualquiera sea el ámbito gramático donde se genere), porque es la esencia, lo humano de primer orden, lo que corresponde a la pura subjetividad. Observen que este aspecto jamás está interrumpido por el discurso tecnológico. Por el contrario: el formidable despliegue que se adivina detrás de la puesta, sirve para reforzar la emoción, subrayar (la música, el sonido), hacer transiciones dramáticas en el relato (las luces) o ponerle el toque de ruptura surrealista a la historia. Lo tecnológico queda en un segundo plano, expresa su presencia a través de lo que intuimos detrás del títere, pero no tiene un rol protagónico directo. Subsidiariamente, esta opacidad refuerza el aspecto humano del relato. Nuestra subjetividad también es opaca.

En estos días, cuando las discusiones sobre el valor de la tecnología aplicada a la educación y las comunicaciones tensan los arcos entre partidarios de uno y otro criterio, me pareció que, tanto este trabajo como el que publiqué en el blog netAbras, eran buenos ejemplos de la posición que sostengo.

Hay una versión de mayor calidad, no embebible, que puede verse aquí

Technorati Tags: herramientas, paradigmas, significantes

La Red Humana

Jueves, 1 de mayo de 2008 danielk Sin comentarios

equipo La Red Humana

Conforme las tecnologías facilitan una descomunal generación de datos en todos los órdenes y de todos los niveles imaginables, el enfoque enciclopedista de la educación se muestra cada vez más ineficiente para sostener su discurso: No educa porque no forma, no explica, no ayuda a comprender lo que sucede, no estimula a buscar caminos alternativos frente a la dificultad. Sabe cada vez menos acerca de la libertad, de la igualdad, de la fraternidad y se va despoblando de contenidos casi tanto como las escuelas lo van haciendo de niños.

El anterior es un párrafo de El pozo invertido que escribí en julio del 2003 en el espacio editorial de la red Aprender y Cambiar, y volví a publicar en este blog. Por aquellos tiempos solía usar una definición que separaba las aguas:

Internet es una red de máquinas conectadas, falta construir la red humana que la complete y llene de sentido.

Nada sabía entonces de los blogs ni mucho menos del advenimiento de la Web 2.0 y su orientación hacia las redes sociales. Hoy, a medida que crece el flujo de docentes que se encaminan hacia las diferentes propuestas de capacitación sobre mediación de TICs en la enseñanza, vamos entrando en tema y empezando a resignificar aquella expresión.

El proceso de apropiación a las TICs, según lo vamos observando en los casos que seguimos tiene, hasta ahora, dos etapas claramente definidas. La primera, la del aprendizaje y las primeras aproximaciones luce toda la magia y el encanto de lo nuevo, de la apertura hacia mundos insospechados y el descubrimiento de posibilidades que resultan sorprendentes.

El desarrollo de los servicios on line ha alcanzado un nivel tal que ofrece acceso a las herramientas de un modo lo suficientemente amistoso como para que todos podamos configurarlas. Eso actúa reforzando la sensación de potencia en el usuario: Si yo lo entiendo ¿cómo los demás no lo van a entender? Parece una situación llena de lógica. Ocurre porque se han derribado las primeras barreras, las de la creencia de que la tecnología es para otros. El usuario ha iniciado un cambio de posición y ahora se siente un poco más incluido. Empieza a vérselo invadido por una gran alegría. Su entusiasmo lo llena todo. Se vuelve proactivo, encuentra que no es tan difícil relacionarse virtualmente con gente que no conoce. El panorama de su propia visión se ensancha. Todo es ganancia y las dificultades que tuvo para llegar hasta donde está ahora, pasan a ser cuestiones secundarias. Si uno no hubiese pasado por esa situación, creería con él que hasta resulta impensable que los demás compañeros puedan no compartir este nuevo universo.

Entonces intenta implementar algo. La capacitación que ha venido ofreciendo el sistema educativo a los docentes muestra un importante corrimiento hacia el plano reflexivo. Implementar es otra cosa. La bajada al nivel de la práctica plantea un tipo distinto de desafíos porque demanda adecuaciones puntuales a cada situación. Allí los modelos devienen sujetos reales que no siempre se parecen al relato teórico, y tampoco las definiciones se ajustan siempre con exactitud a lo que sucede. El mapa no es el territorio. Hace falta transcribir, configurar, enlazar. Y cualquiera de estas estrategias requiere creatividad, reflexión y análisis, prácticas que se tornan muy difíciles de gestionar cuando se realizan en soledad.

Con la implementación se abre una etapa que es la contrapartida de la primera: Uno empieza a entender en la propia carne de qué se trata la brecha cultural. Según lo vemos, es una etapa compleja en la que se juega la continuidad.

Pensar -decía Ignacio Lewkowicz- es configurar todos los pensamientos que pasan por un punto. Saber, es consustancial con la carencia. El exceso de saber, convierte a éste en información. La carencia ordena. El exceso desordena.

En la información está todo dicho, todo y lo contrario de todo. No hay nada que agregar: Es preciso configurar (Ignacio Lewkowicz / Pensar sin Estado – La subjetividad en la era de la fluidez).

Ya no se trata de pensar el pensar como una actividad de autor a la que estamos acostumbrados. Pensar se ha transformado en un modo de conversación colectiva. Esta es la base de la web 2.0 y es aquí donde esta práctica hace contacto con el paradigma que explica las redes de personas: La verdadera independencia es la interdependencia. Uno no es solo, sino de cara al otro, con el otro y para el otro. Somos esencialmente sujetos sociales.

Necesitamos comprender que este cambio de etapa demanda una transformación paradigmática profunda. Lo más importante no es aprender a manejar las herramientas tecnológicas (cuestión que efectivamente insume tiempo y esfuerzo), sino entender que no se trata de trabajar más, sino de trabajar distinto. Eso significa que tenemos que configurar nuevas prácticas y luego operar sobre ellas para estabilizarlas, de modo que el cambio pueda profundizarse y expandirse.
No hay recetas universales para hacerlo y los modelos generalistas que conocemos no nos sirven. Cada institución, cada grupo etario, cada segmento social tiene sus especificidades. Cada abordaje es singular. Cada experiencia es única. De aquí la importancia de encontrar mecanismos de aprendizaje y rectificación a partir de la reflexión colectiva.

La herramienta clave es el coaching pero no en el sentido en que ha sido traducido en muchos manuales donde lo presentan como un equivalente al asesoramiento. El asesor aconseja, sugiere, mira puntualmente una situación y recomienda estrategias o soluciones. El coacher escucha, acompaña, inspira, busca sacar afuera todo el potencial de una persona ofreciendo formación y enseñanza personalizadas. Esto habla de la existencia de un proceso y de una perspectiva de involucramiento. Si con alguna figura es comparable, lo es con la del mentor, con la del que construye los andamiajes que sostienen, a la manera de Vigotsky, el paso hacia las zonas de desarrollo próximo.

En estos días hemos abierto un espacio en una red social destinado a pensar con los docentes que el año pasado nos acompañaron en el Paseo por el parque de las TICs, cómo hacemos para ayudarlos a transitar por la etapa de implementación.

La imagen es de Flickr

Technorati Tags: coaching, Ignacio Lewkowicz, mentoring, paradigmas

Siemens: Pedagogía con tecnología

Sábado, 19 de abril de 2008 danielk 2 comentarios

escritor Siemens: Pedagogía con tecnología

En la columna de Fabio Tarasow, co-coordinador del PENT FLACSO comienza a esbozarse un tema interesante. Fabio se hace eco de un reciente post de George Siemens titulando con un versus entre pedagogía y tecnología.

Aparentemente, el académico canadiense plantea la duda acerca de si el punto de inserción en la educación ha de ser la pedagogía o la tecnología y eso supone una descalificación en masa de los pedagogos. No lo dice así exactamente, sino en un tono más provocativo. Probablemente Fabio también se suma a la provocación para fogonear un tema que resulta de abordaje complejo.

Espero que el debate propuesto se vuelva productivo porque su desarrollo implica discutir acerca de cómo vemos lo que hacemos cada uno de nosotros en materia educativa. Por esa razón quiero dejar también aquí mi pequeña contribución en aquel foro y, eventualmente, abrir otra línea de debate también en este espacio.

Para empezar, yo no me apuraría a rechazar sin conceder (dando vuelta una expresión que toma Fabio). Quiero decir: de lo único que me cuidaría es de cualquier atisbo de contestación corporativa (no se me escapa que estas expresiones van a caer gruesas a más de cuatro). El tema es lo suficientemente complejo y controvertido como para que una respuesta visceral (¿vestida de racional?) nos deje afuera de la posibilidad de aprender algo que no habíamos pensado.

Siemens no dice solamente que la pedagogía no puede ser el punto de partida para pensar la inclusión de la tecnología. Dice también: Context is. El contexto lo es. Y el contexto es una instancia anterior a la pedagogía y a la tecnología.

Aquí no hay solamente disyunciones polisémicas en los términos. Ni la pedagogía ni la tecnología son otra cosa que simples etiquetas si no están situadas. Es decir, si no incluyen una referencia que les dé articulación al contexto.

Lo que estamos aprendiendo, a partir de las nuevas prácticas que han empezado a desplegarse gracias al uso de TICs en la transmisión de conocimientos y en la experiencia de aprendizaje, es que lo anterior está desgarrado. Roto. Lo que teníamos como corpus metodológico, organizativo y curricular, está colapsado hace mucho tiempo. Quizás lo más importante que estén haciendo las TICs aplicadas a la educación sea desnudar esta realidad.

Muchos de nuestros pibes reales se apropian de los celulares, como hace algunos años lo hacían con las zapatillas de marca, como íconos de inclusión social. Eso les permite sostenerse creyendo que forman parte de un mundo que en lo económico y social los ningunea desde hace mucho tiempo. El valor simbólico que también portan las TICs es un aspecto que no puede ser desconocido en un debate de este tipo. Y es puro contexto. Me pregunto ¿podríamos hablar aquí de apropiación de la tecnología o deberíamos decir que la apropiación se produce sobre un objeto tecnológico investido de valor simbólico? ¿Dónde está el límite? ¿Cómo responder esta cuestión en abstracto sin mirar detalladamente el contexto específico? Finalmente, como pedagogos ¿qué deberíamos hacer en esta situación?¿Negarla simplemente porque el objeto tecnológico ancló primero en el interés del pibe?

Me parece que el desafío para nosotros es también empezar a pensar en términos de oportunidades, no solamente para el aprendizaje, sino hacia la enseñanza. Este camino nos aleja de los moldes (modelos) para pensar diferentes abordajes, haciendo más foco en la situación y no tanto en lo que dice la regla. Acaso haya llegado la hora en que nos toque innovar a nosotros. Lo que creo, con profunda convicción, es que necesitamos, como decía Ignacio Lewkowicz, pensar cada cosa, en cada situación concreta. Los modelos generalistas que teníamos para pensar las cosas, ya no nos están sirviendo.

La imagen es de Flickrcc

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