Una excursión hacia el Valle de la Web 2.0

La tecnología […] ya no es una herramienta que permite zanjar una distancia sino que es el escenario mismo de escenificación de los intercambios significativos.

Fabio Tarasow – Pent de la FLACSO Argentina, nacimiento, desarrollo y perspectivas. Cuadernos de Campo Nº4. Editorial Campo Grupal. Buenos Aires, Agosto de 2008.

En los últimos años, se aprecia con facilidad el crecimiento vertiginoso de los modelos de apropiación de las TICs orientados a la construcción de dispositivos que permitan configurar espacios donde, como dice el coordinador del Proyecto de Educación y Nuevas Tecnologí­as de FLACSO Argentina, se produzca la escenificación de los intercambios significativos.

Nosotros trabajamos en esa línea. La propuesta que venimos desarrollando desde hace unos años en el Campus NetAbras busca, casi literalmente, la generación de ese espacio.

Este año, invitados por su director y como parte de la movida del décimo aniversario de Campo Grupal, lanzamos un programa de capacitación en dos tramos, orientado hacia el universo de lectores de la publicación.

El mismo está armado sobre un escenario metafórico, y dividido en trayectos que plantean diferentes niveles de dificultad. La propuesta pedagógica no hace foco sobre el manejo de la tecnologí­a de la Web 2.0, sino sobre las posibilidades del pensamiento, configurado con orientación 2.0. Llevado al extremo, sostenemos que hasta es posible incluso prescindir de la tecnología.

La metáfora sirve literalmente para configurar un escenario donde se proponen actuaciones como alternativas de abordaje al conocimiento. Conviven allí­ las representaciones de los sujetos aprendientes y las de los tutores, con personajes ficcionales que jamás terminan de resolverse como tales ¿Es que no es ésta, acaso, una de las provocaciones más sugerentes de la subjetividad mediada por las tecnologí­as? Imaginar, jugar, fantasear con que el otro es el que nosotros creemos y no el que de verdad es…

Hace muchos años, Napoleón Hill, decí­a que la emoción, en el proceso de aprendizaje hace el mismo trabajo que la levadura en el bollo para hacer el pan: con la misma cantidad de materia, consigue que se ocupe más espacio. Nosotros decimos que, adicionalmente tira de los propios intereses del sujeto aprendiente y por esta razón lo empuja a involucrarse, a poner en marcha sus propias motivaciones para movilizarse.

Por otra parte, a la manera de los andamiajes que proponí­a Vigotsky, para acompañar el pasaje de una zona de desarrollo a otra, la escenificación nos permite intersectar contenidos curriculares de áreas temáticas específicas con saberes de otros campos como los son Desarrollo de Individuos, Liderazgo o Planificación Estratégica, tan necesarios hoy para manejarse en los entornos reales y tan ausentes de las propuestas de capacitación formal.

Desde la teorí­a decimos:

Las TICs, aplicadas al desarrollo de los individuos, sirven básicamente para expandir las habilidades congnitivas y expresivas. Los entornos colaborativos que ofrece la Web 2.0 permiten reconocer a esos individuos desde su lugar de sujetos culturales.

Estas herramientas plantean nuevos escenarios para el aprendizaje y la gestión de cualquier actividad que involucre el pensamiento, la reflexión, la creatividad, el intercambio entre personas. Se aprende en una red colaborativa porque hay integración, sustentabilidad a mediano plazo, sistematicidad, oportunidades permanentes. Sin embargo, esto no sucederá por el sólo hecho de comprender el funcionamiento de las herramientas tecnológicas.

Desde la producción concreta, vale la pena revisar algunos resultados. Los slides que encabezan este post contienen algunas de las respuestas que los participantes construyeron frente a la requisitoria de que definieran qué es para ellos la Web 2.0. Esta es una actividad que se realiza casi al inicio del trayecto básico.

El siguiente ejemplo está tomado del otro extremo, casi al final del recorrido. Hay que decir que Nora, su autora, entrarí­a en el perfil de lo que los tecnócratas definen como una inmigrante digital (clasificación que personalmente he rechazado siempre). Alguien que no tiene una relación fluida con la tecnología y además empezó su aproximación a la propuesta del programa con miedo (aunque no tuvo reparos en decirlo públicamente).

Sobre la finalización del trayecto, una de las actividades proponí­a salir a explorar conceptos por la Web y dejarlos formulados como preguntas en un foro.

Postulamos que una de las señales de que el sujeto que aprende, ha empezado a transitar el camino de apropiación de un conocimiento construido, está dada por su capacidad para formular preguntas tópicas que aparecen integradas con saberes previos. En este caso, impregnadas además de un delicioso humor cordobés. Miren si no:

¿Cómo se reproducen las www en el ciberespacio?
¿Las webs contraen enlaces con los blogs y dan a luz los weblogs?
¿Cuando nace un blog toma la meme?
¿Los Blogger son las maternidades donde las websites vienen al mundo?
¿Las blogias son escuelas donde se aprende ciudadanía digital?
¿A quiénes ponen en penitencia los directorios?
¿Los blogcindarios están llenos de vecinos que hacen ruido?
¿Cuántos íconos caben en una barra de herramientas sin que el navegador se caiga y haga flash?
¿Sabí­as que un buen procesador es requisito indispensable para mantener tu diario en lí­nea?
¿Qué hubiera escrito Cortázar si hubiera vivido en los tiempos de la web? ¿Que cuando una web y un blog —o dos webs o dos blogs— se enamoran, se postean, se linkean, se insertan, se yuxtaponen, se loguean? ¿Hay matriarcado en Internet? ¿Una web es más apreciada que un blog?
¿Los servidores son esclavos y los sofwares, libres? ¿Google es de derecha y Linux de izquierda? ¿Si Evita viviera, serí­a bloguera?
¿Hay buscadores a motor y buscadores a pilas?
¿Los buscadores persiguen las bitácoras para indexarlas?

Al margen de todo el material que nos dejan estas experiencias para reflexionar sobre lo que hacemos, quiero terminar con la crónica de un accidente que no hace sino reafirmar todo lo dicho en cuanto al efecto que produce en los participantes este tipo de propuesta.

A poco de haber iniciado el trayecto, los administradores nos empezamos a encontrar con que resultaba insuficiente el ancho de banda que teníamos contratado y eso desconfiguraba los accesos al servidor (error 500). Rápidamente pedimos una ampliación y hubo que migrar todo el campus hacia otro servidor. Al hacerlo, se desconfiguró completamente la plataforma y estuvimos tres días y medio con dificultades de acceso hasta que conseguimos restablecer el servicio. ¿Cuál fue la lectura de los participantes de la experiencia, ahora devenidos campamentistas en tránsito hacia la el Valle de la Web 2.0?: Vino una tormenta, se inundaron las carpas, hay que esperar hasta que escampe. Rápidamente ellos solos generaron una cadena externa de correos para no perder el contacto hasta que pasara el temporal.

¿Hace falta agregar mucho más?

 

 

 

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8 comentarios




  1. ¡Qué buena pregunta, Daniel! ¿Rigurosidad u otros modos de saber?… Me provoca dos ideas: Primero, ¿por qué “o” en lugar de “y”? Creo que debemos zafar de las dicotomí­as y animarnos a transitar lo múltiple, lo diverso. Por otro lado, reemplazarí­a “rigurosidad” (que atiende más a lo metodológico) por “impecabilidad” (que asocio a lo ético) manteniendo la idea del conocimiento como un proceso que se mantiene fiel a si­ mismo sin miedo de abrirse a “nuevos modos” que lo cuestionen, lo provoquen y, por ello, lo enriquezcan. Creo que eso fue lo que vivimos en el Campamento Web 2.0: una escenificación impecable —con tormenta incluida— que a través de una apuesta honesta y comprometida nos permitió disfrutar la horizontalidad creativa del acto de aprender.


  2. Gracias a vos Pablo, por ayudarnos a pensar todas estas cosas y confiar en que jugando uno puede ir hacia saberes que no conoce y abordarlos más descontracturadamente en un continuo que nos termina, como dice Nora, trans-formando siempre. La gran pregunta que todo esto deja en el aire es si la rigurosidad es un componente inseparable del saber o si hay otros modos de saber.


  3. Daniel,
    Realmente ha sido un gran placer compartir con vos, con Gabriela, con los compañeros y, claro, con los duendes también, este campamento. Y me ha gustado mucho este “recorte” que proponés a la sombra del tilo. El video inicial, las palabras de Nora (lo repito aquí­ también, Fantástico texto!!!) y el relato de la tormenta.
    Gracias por el campamento y por desmentir, una vez más, el dispositivo tradicional de aprendizaje, donde se presupone que uno sabe y otro no.


  4. Un placer, Nora! Realmente estas experiencias muestran una y otra vez que el dispositivo tradicional de aprendizaje, donde se presupone que uno sabe y otro no, está definitivamente desmentido. Nosotros hemos aprendido de ustedes, de sus reflexiones, de sus preguntas, de sus juegos, tanto o más de lo que lo han podido hacerlo ustedes de nosotros. En ese sentido, todos nos tran-formamos todo el tiempo. Y siempre es una alegría poder disfrutarlo juntos.


  5. Muchas gracias, Daniel, por difundir mis preguntas…Fue toda una sorpresa entrar al Tilo y encontrar mi propia voz resonando en este espacio… La verdad es que me divertí­ mucho haciéndolas y serí­a bueno saber que provocan la risa (o la sonrisa) de los blogueros profesionales. No sabía que yo era una “inmigrante digital” pero aunque no me disgusta el apelativo, preferirí­a ser “nómade digital”,tiene más nivel ¿no? Además, en una de esas empiezan a pedir visa en la Web 2.0 y quedo en estado ilegal. Ultimamente, ando estrenando personalidades: campamentista, aprendiz de bloguera (¿existe el femenino?), abuela cool (como me han bautizado mis hijos) Es maravilloso trans-formarse todo el tiempo. Gracias, nuevamente, por recuperar mi voz y por el Campamento. Lo disfruté mucho.


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