El espejo roto

89173830_8b1f72fb8e_mProtestamos contra el estado, contra la escuela, contra los padres, contra la violencia de los niños, contra las retenciones, contra la inseguridad, contra la miseria. Y en la actitud que ponemos en estas protestas, los adultos trasladamos a los niños un modelo de acción que ellos aprenden rápidamente.
Cuando una mamá insulta a la maestra y justifica que su hijo le pegue; cuando unas señoras insultan a la presidenta pretendiendo que ésta se vaya; cuando dejamos de lado nuestros roles estructurantes, o los mantenemos pero sin respetar sus funciones, estamos enseñando.
Cuando prima la diversión por sobre la reflexión, cuando la imagen concreta puede más que la imaginada, cuando una teta puede más que un libro, estamos enseñando.
Sin embargo nos preguntamos una y otra vez el porqué esta sociedad llegó a dónde llegó, e incapaces de hacer una autocrí­tica, o de mirar hacia adentro, o hacia el otro, volvemos a poner las culpas afuera, hacia el estado, hacia la escuela, hacia los padres.
Olvidamos que todos somos padres, todos somos escuela, todos somos estado.
Olvidamos que somos adultos, y que como adultos somos los que enseñamos a los más jóvenes, y que los jóvenes nos miran.
Miran lo que estamos haciendo al vecino, miran lo que hacemos a sus madres, a sus maestras. Miran lo que les estamos haciendo a ellos.
Miran lo que le estamos haciendo al mundo. Sin embargo, tontamente anestesiados, estúpidamente controlados por los poderes hegemónicos, seguimos preguntando porqué, y la respuesta la tiene el espejo. […]

Hugo Basile, en el editorial de Abraxas Magazine, Nº25

Yo agregarí­a: es que el espejo está roto. No podemos reflejarnos ahí­ o lo que vemos nos devuelve una imagen tan destrozada que no podemos reconocernos. Ese monstruo no somos nosotros. Ese que, en nombre de la libertad de mercado tolera los shows eróticos de la tele en horario central; ese que mira indolente la caja boba y aporta raiting a las parodias de polémicas donde los dirigentes sindicales de los gremios docentes hacen como que defienden los intereses de los trabajadores y los funcionarios explican que están trabajando en una propuesta superadora… pero jamás se les cae una idea (ni a unos ni a otros) acerca de cómo mejorar la educación real. Ese no somos nosotros. Los que votamos gobiernos que eligen funcionarios que implementan reformas educativas que ya fracasaron en otros paí­ses y después se desgarran las vestiduras cuando fracasan acá, tampoco somos nosotros. Ni tenemos nada que ver con Iris Lima y su deslumbrante teorí­a de sortear el desánimo de los alumnos que no trabajan (no se esmeran, dice la pedagoga) poniéndoles un cuatro cada vez que debieran ponerles un uno.

Yo conté alguna vez, en otro blog, cuál es el efecto que se produce en la educación real con este tipo de medidas, que antes tomó la ministra de Santa Fe y antes el gobierno de Duhalde en la provincia de Buenos Aires…

[…] Siguiendo este mandato, cuando terminen la primaria, con seguridad habrán entendido claramente el mensaje: ¿Para qué esforzarse? Si necesariamente hay que pasar por acá, ¿qué sentido tiene estudiar, saber algo, preguntarse cosas? Este esquema encaja perfectamente con la propuesta de la sociedad de consumo, que afuera de la escuela les facilita todo, con tal de venderles productos. El mensaje es: no hay que trabajar, hay que tener. Y después escuchamos preguntar sobre el origen de la violencia…

Cuando estos pibes ingresen a la escuela secundaria, no podrán ver más allá de lo real, no tendrán las competencias mínimas necesarias para afrontar la nueva etapa, en la que el estudio necesita volverse más intensivo, tendrán dificultades para enriquecer su mundo simbólico, se manejarán con un lenguaje reducido y ya será muy difícil torcer ese rumbo… Suena duro, pero es la lógica implacable del tallo que crece torcido. Sólo que con seres humanos, a los que se les promete ciudadaní­a y se los trata como consumidores. […]

Y el espejo seguirá estando roto hasta que veamos (¿podremos?) que los pedazos no son muestras de una diversidad morfológica, sino partes de un cuerpo despedazado. Desarticulado. Que prefiere embarcarse en discusiones infernales sobre los fragmentos, para no enfrentarse con lo real: Seguimos discutiendo proyectos de educación concebidos como arquitecturas más o menos sofisticadas de negocios entre la polí­tica y las multinacionales, o criticándolos, pero hace muchí­simo tiempo que dejamos de hablar de soberaní­a.

Fuente de la imagen: FlickrCC

 

 

 

10 thoughts on “El espejo roto

  1. Gracias Valle, por pasar y dejar tu aporte! Es tan elemental el tema de empezar hablando de soberaní­a, que no se entiende cómo seguimos envueltos y envolviéndonos cada vez más en el tema, con semejante falta. Es como participar en una maratón sin acordar hacia dónde hay que correr. Tal es el efecto del anestesiamiento.

  2. Daniel, muy movilizador el tema. Qué necesario para un paí­s tener claro hacia donde va, no?. Cuántas reformas y procedimientos para seguir funcionando igual.Cuánto desencanto y frustración al ver que son sólo medidas coyunturales las que se implementan para alejarse del tratamiento de la estructura-país, que es la que nos devuelve el espejo. Un permanente sacar fuera la responsabilidad o delegarla en el otro, es el juego perverso entre los unos y lo otros. La escuela, nuestra escuela conserva su función de transmitir saberes ligados a los intereses del ayer, y por fuera de ella, impera el modelo del consumo. Se hace difí­cil luchar y comprometerse, pero es la única manera de enfrentar y transformar nuestra realidad.

  3. a mi parecer es un espejo muy dificil de romper o que se rompió tantas veces pero lo más dificil es reconstruirlo pues con cada experiencia en la vida de uno viendo tanta violencia durante nuestra educación es espejo cada vez esta recontra roto, cada vivencia queda dentro de nuestro baúl interno dejando huellas y si no somos lo suficientemente valientes para romper esos paradigmas y creer que realmente lo que queremos es posible lograr, lo aprendido a lo largo de la vida será para esas personas como algo normal, que la violencia es normal.
    saludos de Roxy del Perú

  4. Claudia, Ricardo, qué lujo tenerlos leyendo lo que escribo! Convengamos que el Editorial de Hugo Basile es un buen punto de partida para pensar a partir de él.
    Es así como funciona esto ¿no? Ricardo: “Una vez que cambiamos soberania, educación y dignidad por consumo (real o imaginario), es lógico que no nos miremos en el espejo (o que lo rompamos).
    Es que no se vive mejor sin luchar, sin compromiso polí­tico y social.”
    Tal cual.
    abrazo a ambos

  5. Daniel:

    Recién hoy 21 de agosto “descubro” este post.
    Es fantástico encontrar algo así, que exprese tan bien conceptos que uno maneja pero que no ha terminado de “cerrar”.
    Estamos hablando del recurso del “capitalismo real” de afianzar su dominio sobre las mentes de sus dominados, propiciando su alienación. Desde Martinez de Hoz con “es lo mismo producir acero que caramelos” hasta Menem y Cavallo con la venta de todo nuestro patrimonio estratégico, comenzando por YPF.
    Una vez que cambiamos soberania, educación y dignidad por consumo (real o imaginario), es lógico que no nos miremos en el espejo (o que lo rompamos).
    Es que no se vive mejor sin luchar, sin compromiso político y social.
    Y eso no es culpa de los polí­ticos, a quienes les caben las generales de la ley (o sea, lo mismo).

  6. Seguro que sirve Graciela!. Hoy todos fuimos Curutchet! Todos los que la remamos sin aflojar, todos los que creemos que vale la pena probar y luchar contra las dificultades propias y de las otras. Y no solamente ellos ganaron una medalla de oro. Ustedes, en Mina, se la está ganando todos los días intentando buscar otros caminos para mejorar lo que hacen. Aunque eso no salga en los diarios ni aparezca en la tele, aparece frente a los pibes. Y vos sabés cómo es esto: lo que uno hace grita tan fuerte, que lo que dice no se oye…
    Un abrazo
    danielk

  7. Qué cierto todo lo que decí­s,adhiero totalmente!!
    Se traslada a los alumnos todo lo que se critica….. ¿sirve el esfuerzo?, hoy dos muestras
    de que sí­, dos ciclistas argentinos(en Beijing) dieron cátedra de ello, no todo esta perdido!!!
    Estos son ejemplos a imitar……
    Prof.Graciela M. (Mina clavero)

  8. Grande Daniel, hace rato que andaba con ganas de dejarte un saludo. Me gustó mucho eso de “partes de un cuerpo despedazado.” analogía mediante maquinaria destrozada a la cual se le aplica un procedimiento de aislación de falla por segmentos. Incapaces de abarcar la totalidad y la funcionalidad de la máquina, que nos sólo está destrozada, sino que para colmo… anda

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