Entretanto: Sentido

[…] El mundo es un curso de enunciados posibles. Esos flujos que hablan encarnan en una voz. No importa tanto quien habla como el hecho de que los enunciados advienen sentimientos en una voz. Que la voz tenga la forma de un cuerpo, aunque sea el de un muñeco de madera, ofrece calma a la tormenta de sentido que nos interpela en todas partes.[…]

Marcelo Percia en Pinocho, la fuga malograda, Campo Grupal 113

 

 

 

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