La memoria que no cesa

Cuando las Abuelas dieron a conocer la noticia de que había sido restituída la identidad de la nieta Nº 129, Patricia Calo Lustres publicó en su página de Facebook un breve comentario que yo reproduje en mi muro.

Me da mucha emoción que con sólo poner #129, todxs sabemos de que se trata. Y sonreímos, emocionadxs.
Jamás podrán con eso que nos une. Aunque vengan degollando: jamás podrán con eso.
Salú por ustedes, lxs que no preguntan que es ese número.

del muro de Patricia Calo Lustres

En la primera reunión del la temporada 2019 del Ciclo del Derecho y del Revés, en el Colegio de Psicólogos de Rosario, como un aporte a lo que se conversaba en ese momento, mencioné el posteo y recordé un cuento de Ítalo Calvino, sobre una de sus Ciudades Invisibles: Ersilia. Allí los habitantes tienden hilos entre sus casas para indicar los vínculos. Cuando esta trama se hace muy densa, se desarman las casas y los habitantes se van. Pero queda el dibujo que tramaron los hilos indicando los vínculos.

Eso es la Memoria.

Son esos hilos invisibles por los que brinda Patricia, los que nos hacen sonreír, aunque no nos conozcamos, cuando alguien en otro lado, publica un número, que muchos sabemos qué significa.

 

Les dejo el cuento de Calvino

Las ciudades y los intercambios. 4

En Ersilia, para establecer las relaciones que rigen la vida de la ciudad, los habitantes tienden hilos entre los ángulos de las casas, blancos o negros o grises o blanquinegros según indiquen relaciones de parentesco, intercambio, autoridad, representación. Cuando los hilos son tantos que ya no se puede pasar entre medio, los habitantes se van: se desmontan las casas; quedan sólo los hilos y los soportes de los hilos.

Desde la ladera de un monte, acampados con sus trastos, los prófugos de Ersilia miran la maraña de los hilos tendidos y los palos que se levantan en la llanura. Y aquello es todavía la ciudad de Ersilia, y ellos no son nada.

Vuelven a edificar Ersilia en otra parte. Tejen con los hilos una figura similar que quisieran más complicada y al mismo tiempo más regular que la otra. Después la abandonan y se trasladan aún más lejos con sus casas.

Viajando así por el territorio de Ersilia encuentras las ruinas de las ciudades abandonadas, sin los muros que no duran, sin los huesos de los muertos que el viento hace rodar: telarañas de relaciones intrincadas que buscan una forma.

2 comentarios sobre “La memoria que no cesa

  1. Gracias querido amigo! Así es… muchos, no todos sabemos qué significa ése numeral más un número que va por una centena y dos decenas y más, y más, más, ya pronto será #130 y así, y así sucesivamente… Porque tejemos esas redes, ésas tramas de lazos de afecto, de escritura, como evocaba yo de lo que planteaban los cabalistas. Gracias a tu rico aporte, como siempre.
    Y para que sigamos tejiendo redes de afecto y resistencia en épocas oscuras…

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